
09 · Atribuida a El Bosco
Los siete pecados capitales y las cuatro postrimerías
Un ojo enorme, con Cristo en la pupila, vigila siete escenas de pecado y cuatro destinos. ¿Qué ve desde ahí?
- Autoría
- Atribuida a El Bosco; discutida
- Fecha
- Hacia 1505–1510 según el Prado; discutida
- Técnica
- Óleo sobre tabla, 119,5 × 139,5 cm
- Colección
- Museo Nacional del Prado
Instalación · banco óptico
El ojo que observa

La mesa entera
Siete pecados, cuatro postrimerías y un ojo
Toca una escena: la mesa girará hasta dejarla derecha bajo el ocular. Con la lupa puedes mirar antes de entrar.
0 de 11 escenas vistas
- Pecado: Ira. Ante una taberna, un hombre con una silla en alto y un cuchillo se enfrenta a una figura de cofia blanca que blande una espada curva. En el suelo quedan un sombrero, un casco y una tela rosa. Interpretación: Una riña de taberna sirve de ejemplo cotidiano de la ira: sin santos ni héroes, solo vecinos fuera de sí.
- Pecado: Soberbia. Una mujer de rosa, ricamente vestida, se inclina sobre un mueble en un interior con jarras, un cofre y una cama. Interpretación: Tradicionalmente se describe como una dama que se mira al espejo: vanidad, el pecado de quien solo se mira a sí mismo.
- Pecado: Lujuria. Bajo un pabellón rojo conversan varias parejas; en la hierba hay un arpa, una flauta, una copa y un plato con fruta. Interpretación: La música y el banquete se asocian aquí a la sensualidad; la lectura es tradicional, el cuadro solo escribe «Luxuria».
- Pecado: Pereza. Un hombre de verde duerme sobre un banco, junto a una chimenea; delante, una monja vestida de negro le tiende un rosario. Interpretación: Se lee como pereza espiritual: dormir mientras se llama a la oración.
- Pecado: Gula. Una mesa servida en una cocina, con un plato de pescado y jarras: un hombre bebe de una jarra mientras otros comen y beben alrededor. Interpretación: La escena muestra el exceso de comida y bebida; el cuadro no cuenta sus consecuencias.
- Pecado: Avaricia. Un hombre de azul se inclina hacia otro de ropas rosadas y gorro negro, junto a una mesa con un libro; alrededor, varios hombres con papeles. Interpretación: Se ha leído como la corrupción de la justicia: la avaricia de quien la vende.
- Pecado: Envidia. Dos perros se disputan un hueso ante una casa; en la casa, varias personas se asoman a las ventanas, y dos hombres pasan cargados con sacos. Interpretación: La envidia como mirada hacia lo ajeno: los perros lo muestran en pequeño y las figuras de la ventana, en grande.
- Postrimería: Muerte. Un moribundo recibe los últimos auxilios de un sacerdote, con familiares y religiosas en torno a la cama; sobre la cama se asoman un ángel y un pequeño demonio negro. Interpretación: Primera postrimería: la muerte llega en una habitación corriente, con testigos que rezan.
- Postrimería: Juicio Final. Cristo, de rojo, preside entre ángeles que tocan trompetas; a los lados, apóstoles y santos, y abajo los muertos salen de sus tumbas. Interpretación: Segunda postrimería: el juicio divino al final de los tiempos.
- Postrimería: Infierno. Demonios atormentan a condenados desnudos; a la derecha hierve un gran caldero y arriba hay un dosel con un lecho. Interpretación: Tercera postrimería: el castigo eterno, con el imaginario de monstruos y suplicios habitual en El Bosco.
- Postrimería: Gloria. En una gran iglesia, Dios entronizado en lo alto y coros de ángeles; abajo, ángeles músicos y los salvados, desnudos, guiados por santos y ángeles. Interpretación: Cuarta postrimería: la recompensa eterna, en el medallón más luminoso de los cuatro.
- El ojo. En la pupila, sobre un fondo azul, Cristo se alza con una mano en la cadera y otra en alto; una inscripción dorada rodea la pupila: «Cave, cave, Dominus videt». Interpretación: Todo lo que rodea al ojo es lo que Dios ve. Cristo en la pupila hace que esa mirada no sea solo vigilancia: es la del que juzga y la del que se ofreció por los pecados.
La ficha
Documentado
- Tabla al óleo de 119,5 × 139,5 cm, en el Museo Nacional del Prado, Madrid (título del museo: «Mesa de los pecados capitales»).
- El Prado la cataloga como de El Bosco, hacia 1505–1510. La atribución se discute: el proyecto de investigación y conservación de El Bosco (dirigido por Matthijs Ilsink) considera probable que sea de un seguidor, y el Prado rechaza esa desatribución. La cuestión sigue abierta.
- Está documentada en El Escorial desde 1574; pasó al Prado en 1936.
- Compone cinco círculos: el ojo central, con Cristo en la pupila, y cuatro medallones en las esquinas con la Muerte, el Juicio, el Infierno y la Gloria.
- Una inscripción latina rodea la pupila: «Cave, cave, Dominus videt» («Cuidado, cuidado, el Señor ve»). Dos filacterias remiten al capítulo 32 del Deuteronomio.
- Cada pecado lleva su nombre en latín junto a la escena. Sobre esta reproducción, los sectores miden entre unos 34° y unos 68° de arco: no son iguales.
Interpretación
- Que la tabla sea de El Bosco, de su taller o de un seguidor, y su fecha, son cuestiones discutidas; esta página no toma partido.
- Se la llama «mesa» por su formato y por las escenas orientadas hacia fuera; cómo se usó no está documentado.
- Las lecturas morales de cada escena son tradicionales; la tabla solo rotula el nombre del pecado.
- Leer la pupila como la mirada de Dios y a Cristo como quien la sostiene es la lectura habitual; esta página la ofrece como lectura.
- El recorrido pecados → postrimerías → ojo es de esta página; no se sabe en qué orden debía mirarse.


